¿Cómo ha ido la semana? ¿Cómo fue el ejercicio que te propuse? Si no has podido, no pasa nada, lo puedes hacer en cualquier momento, y a partir de ahora, hacer las 2 partes seguidas, eso sí, tranquilamente.

En “Salir de la zona de confort – (I)” habíamos subido por los diferentes niveles de la pirámide, una pirámide que representa tu estado actual, bien, ahora vamos a bajar de dicha pirámide e iniciamos el ascenso sobre esa situación deseada, el cómo nos gustaría que fuese.

Las etapas, sus preguntas son casi las mismas. solo que, en este caso, teniendo en mente como crees que seria cada etapa para poder dar ese paso que te cuesta tanto.

2da Parte del ejercicio.

¿Has tomado nota en una libreta de tus respuestas en el ascenso de la primera pirámide?, pues vuelve a tomar la libreta para ir apuntando las respuestas, porque te vendrán bien para la tercera parte del ejercicio y también para descargarte de tener que recordar todo lo descubierto, de este modo te podrás centrar más en el ejercicio sin tener que preocuparte por recordar los pasos anteriores, pues ya los tienes anotados.

Mejor usar una forma gráfica, con palabras claves

¿En qué estamos, con quién, donde, en qué momento desisto?

Es la misma pregunta en que en la primera parte del problema. Ya que constatamos el momento, con quien, y donde te bloqueas, coinciden en todo, porque es de la situación desde la que quieres partir, y aunque sea la misma, anótalo en la libreta, al escribirlo nuevamente, normalmente se suele añadir mas datos, incluso, la forma de escribirlo, ese cambio respecto a la anterior ya está añadiendo información.

¿Qué es lo que me pasa en ese momento? ¿cómo me siento? ¿Qué es lo que hago?

Estás liberado de los condicionamientos que han marcado tu vida, ¿Como te gustaría sentirte ante esa/esas personas, en este estado deseado?

Ok, vuelve a ponerte en situación y siente eso que te gustaría. ¿Con quien te encuentras?, ¿Dónde te encuentras en este momento? ¿Cómo te sientes en este momento?, tomate tu tiempo, déjalo sentir en tu cuerpo, eso sí, si la emoción es demasiado fuerte, no la dejes ir demasiado, sencillamente sal del momento, sin juicio y anota lo que has sentido.

¿Como lo hago?

Si bien en la etapa anterior hemos chequeado como nos sentiríamos en ese momento ahora toca ver como actuaríamos en dicha circunstancia, mas bien, como creemos que tendríamos que actuar en ella.

Pongo un par de ejemplos:

  1. Estás ante una persona que te atrae mucho, la cosa es que, si bien te encanta estar con ella, a la hora de querer algo mas con ella, te bloqueas, la voz se te corta, llega el momento en que os tenéis que separar de momento, y no has sido capaz de decirle lo que sientes. Esto sería la situación actual, pongamos que la situación deseada, tu te encuentras seguro, piensas que merece la pena probar y decides decirle lo que sientes independientemente de lo que la otra persona pueda contestarte, puede que quiera lo mismo que tu y puede que no, pero al menos te has quitado un peso de encima (te lo digo por experiencia propia, en mi caso un tanto tardía).
  2. Estás con una persona que te hace la vida imposible, pero ante la que te sientes incapaz de decirle que pare de meterse contigo, tan solo sientes frustración. Esto, como en el caso anterior es como te sientes actualmente, ¿Cómo desearías actuar en dicha circunstancia? Quizás un poco de ira bien gestionada puede resultar conveniente para la situación.

Con estos ejemplos, ¿Cómo desearías tu reaccionar? ¿Qué te gustaría hacer en la situación que quieres modificar?

¿Porque lo hacemos así?

¿Qué creencias necesitaríamos para actuar de esta nueva forma? Ten en cuenta que no podemos eliminar nuestras antiguas creencias sin más, necesitamos cambiarlas por otras que nos sean efectivas en el momento en que nos encontramos.

Por ejemplo, podemos pasar de creer que, si hacemos frente a la persona, esta nos tratara peor todavía y el entorno se aliará a dicha persona, a creer que hablar con esa persona decirle que su actuación contigo te hace sentirte mal, y que estas arto de ello, que te diga sus motivos para tratarte así y que deje de hacerlo ya, hará que la persona pare y ella y el entorno te muestre un mayor respeto.

Ponte en situación, imagínate la escena, si precisas cambiar tu postura corporal, hazlo, levántate de la silla si sientes que lo precisas, o sencillamente prueba a hacerlo de pie, ¿Cuál es esa nueva creencia que te da fuerza? Anótala en la libreta.

¿Quién Soy?

¿Quién soy en este momento deseado? ¿Qué metáfora usaría para ese Yo que es capaz de hacer todo lo anterior? Si estas falto de imaginación en estos momentos podrías, como hacen en la tradición nativo-americana, usar los animales guías, ¿qué animal, según tu percepción es el que encajaría con tu yo deseado?, ¿en que acción? Por ejemplo: me veo como un puma al acecho de un ciervo.

Déjate sentir en ese yo deseado, adopta su postura, sus gestos, siéntete corporalmente, ¿Cómo es esa sensación? Permítete el tiempo que necesites, no lo cortes por… “vergüenza”, te lo digo porque en momento precisos, el volver a esa postura, el revivir esa sensación te ayudará. ¡Ah¡, anótalo también en la libreta.

¿Cuál es mi objetivo, mi misión en este estado deseado?

Ya estamos en la ultima etapa del ascenso a la pirámide, ya estamos arriba del todo, teniendo en cuenta todas las etapas anteriores de ascenso a esta pirámide, ¿Cuál es mi misión en esta vida?, posiblemente lo primero que venga a tu mente sea la respuesta, siéntela, evita cualquier juicio cognitivo, ahora, anótala en la libreta.

Ahora que ya hemos pasado por nuestro momento actual, en el que por un motivo u otro somos reacios a ir un poco más allá de nuestra zona de control, y el deseado, viene la tercera y última parte del ejercicio.

La tercera y última parte

Toma la pirámide que has subido de tu estado actual, ponla a la derecha, toma la pirámide de tu estado deseado, ponlo a la izquierda y en el centro, una tercera pirámide, con las mismas etapas que en la primera.

Este ejercicio trata de tomar etapa por etapa de las dos pirámides, y observarlas, a veces resulta que en este momento algo que viste en la primera pirámide piensas que lo necesitas todavía, que lo prefieres a ese estado deseado imaginado, o puede, que al comparar las dos, aparezca en escena otra cosa, apuntalo en esta pirámide central. Hazlo etapa por etapa.

Al final, tendrás un estado intermedio, una indicación de los primeros pasos que necesitas dar para empezar a salir, a ampliar, tu zona de confort.

Este trabajo, si bien lo puedes hacer por ti mismo, solo, te va a requerir que te centres en ello durante lo que dure el ejercicio, asegúrate de que en ese tiempo no vas a recibir llamadas, o visitas, silenciar las notificaciones de todos tus dispositivos y ponerte a ello, si bien lo puedes llevar a cabo, siempre será mas eficaz si un profesional te guía por todo el proceso, sin juicios y facilitando mucho el proceso.

Otra forma de anotar, con 3 hojas grandes en el suelo, o una pizarra, lo tendrás siempre a la vista, sin tener que acudir a la libreta cada dos por tres.

¿Cómo te ha ido?

¿Te has animado a llevarlo a cabo?, ¿Cómo te ha ido? Si has encontrado dificultades te animo a que lo comentes aquí en el blog, de este modo poderlo tener en cuenta para futuras ediciones del artículo, y si te ha ido bien, me gustaría saberlo, anímate a compartir tu experiencia, lo que has sacado con este ejercicio.